7 feb. 2012

Ahorradores en jaque por mala praxis bancaria

bbva
Un depósito bancario no es lo mismo que una participación preferente, un bono convertible, una cuota participativa o un fondo garantizado. Sin embargo, para el pequeño ahorrador, sin una base financiera adecuada, todos son lo mismo: productos financieros que el amable director de su oficina bancaria le ofreció en su momento para mejorar la rentabilidad de sus ahorros.
En años de auge y bonanza económica, la contaminada banca española aprovechó la ignorancia de sus clientes y les vendió gato por liebre. Mucha gente acudió a su sucursal buscando un depósito rentable y seguro, y mediante un cuestionable y poco ortodoxo asesoramiento, salió con un producto de escasa o nula liquidez bajo el brazo.

En unos momentos en los que la codicia bancaria alcanzaba límites inimaginables y en los que los objetivos de las entidades rozaban lo surrealista, los comerciales e interventores de éstas, pensando en cumplir sus márgenes comerciales en lugar de satisfacer las necesidades de sus clientes, asesoraron productos financieros que hoy en día tienen asfixiados a miles de pequeños (y no tan pequeños) ahorradores.
El resultado es que ahora, con la brutal crisis acechando cada hogar español, miles de personas han acudido a su banco a rescatar sus ahorros y se han encontrado con que éstos están congelados y sin posibilidad de ser rescatados, a no ser que quieran asumir enormes pérdidas que en ocasiones alcanzan el 50% del valor de sus inversiones.
Si te encuentras en esta situación o conoces a alguien que lo esté viviendo en primera persona, lo primero que debes hacer es reclamar a tu entidad bancaria, que muy probablemente te ofrecerá una compensación para zanjar la polémica. Santander, Sabadell o LaCaixa, por ejemplo, ofrecen a sus clientes canjear las preferentes por acciones, un negocio en el que sin duda la banca vuelve a ganar pero tu pierdes un poco menos.
Si la respuesta de tu entidad no es la satisfactoria deberás elevar tu petición a la CNMV o al Banco de España, según corresponda. Y si el resultado sigue sin ser de tu agrado no te quedará más que invertir en abogados e interponer una demanda individual o colectiva que te llevará por la calle de la amargura durante meses, o tal vez años.
Con ésta ya tenemos una nueva historia de mala praxis bancaria, de abusos injustificables, y de clientes que han sido simples peones de campo en el peligroso juego de las finanzas y las inversiones. Y yo me sigo preguntando: ¿qué esperan para impartir la economía como asignatura obligatoria de la secundaria? Obligamos a los chavales a aprender el nombre de minerales que jamás en su vida tendrán a su alcance pero no les damos la oportunidad de comprender los conceptos económicos más básicos. ¿Tanto interesa mantener una sociedad ingenua y aborregada? De veras que ya no se qué pensar.

Visto en El Blog Salmón

No hay comentarios:

Publicar un comentario