10 nov. 2011

Chemtrails: ¿Por qué nos fumigan? Un artículo de la doctora Ilya Sandra Perlingieri , en Global Research.

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(Extracto del artículo de la Doctora Ilya Sandra Perlingieri "Chemtrails: Las consecuencias de los metales tóxicos y de aerosoles químicos en nuestra salud. Parte I.", en global Research, traducido por Antimperialista) Durante más de una década, primero los ciudadanos de Estados Unidos y luego los de Canadá, durante 24 horas al día, 7 días a la semana y 365 días al año, han sido víctimas de fumigaciones de aerosoles, hechos de una mezcla tóxica de metales pesados, productos químicos, y otros ingredientes nocivos. Nada de esto fue difundido por los medios de comunicación dominantes. El Departamento de Defensa de EEUU y los militares han estado sistemáticamente cubriendo nuestros cielos con lo que se conoce como Chemtrails (también conocidos como aerosoles estratosféricos de geoingeniería). Éstos son muy diferentes de las estelas de los aviones que se evaporan muy rápidamente. Los Chemtrails no. Los aviones (equipados con boquillas especiales) liberan aerosoles que forman "líneas" en el cielo que no se evaporan. Éstos aviones vuelan en paralelo (o con frecuencia en forma de "tablero de ajedrez" ) y de pronto cubren el cielo con muchas líneas de color blanco grisáceo
de millas y millas de largo (aunque esto está cambiando). Al principio, estas líneas son finas, pero pronto se expanden y, en poco tiempo, se funden. El cielo azul desaparece y es sustituido por una nube tóxica de color blanco grisáceo que borra y disminuye en gran medida nuestro sol de costumbre.
Aviones militares y comerciales están involucrados en más de 60 operaciones secretas. El año pasado, cuando volé por todo el país, vi un avión de United Airlines (vuelan por debajo de nosotros a unos 37.000 pies) pulverizando un aerosol negro que se extendió por millas y millas a través del cielo. Este programa clandestino ahora incluye aviones fumigadores de aerosoles en América del Norte, Europa, Australia y Nueva Zelanda, territorios todos de la OTAN. Cientos (si no miles) de personas han llamado y escrito al Estado para obtener respuestas. Pero las respuestas nunca llegaron. Esta sigue siendo una constante de deliberado encubrimiento. Nadie es responsable, pero seguimos siendo envenenados todos los días. No es la primera vez, sin embargo, que los ciudadanos están siendo utilizados como sujetos experimentales. El gobierno de EEUU y sus fuerzas armadas tienen una historia muy larga y sórdida de utilización de sus ciudadanos, sin su consentimiento. Como señala Carole Pellatt:
El ejército de EE.UU. ha estado rociando armas químicas y biológicas en pruebas al aire libre sobre población civil, desde 1940. Se llaman "pruebas de vulnerabilidad". Esto no es una afirmación vana. El ejército ha admitido esta práctica en muchas ocasiones y hay un montón de documentación por parte del gobierno. También hay documentación de liberaciones intencionales y experimentales de radiación sobre población civil. Lamentablemente, esta información es conocida demasiado tarde como para poder salvar vidas o aliviar el sufrimiento de las víctimas.(3)
Durante la última década, las pruebas independientes de Chemtrails en todo el país han mostrado una mezcla peligrosa y muy venenosa que incluye: bario, fibra de vidrio recubierta de aluminio-nano (conocidos como cascarilla), torio radiactivo, cadmio, cromo, níquel, la sangre desecada, esporas de moho, microtoxinas de hongos, dibromuro de etileno, y fibras de polímero. El bario puede ser comparado con la toxicidad del arsénico. El bario es conocido por afectar negativamente al corazón. El aluminio daña la función cerebral. Los investigadores y los laboratorios independientes siguen presentando informes de niveles fuera de lo normal de estos venenos. Unos cuantos funcionarios "anónimos" han reconocido estas fumigaciones de aerosoles (5).
Numerosas informes muestran que estos venenos están por encima de los niveles normales de toxidad. Éstos están basados en estudios del agua, del suelo, y del aire. Durante más de 10 años, el investigador Clifford Carnicom ha denunciado valientemente los distintos aspectos perjudiciales de estos aerosoles y lo que están haciendo a nuestro entorno, así como a nuestra sangre. Varios grupos "observadores del cielo" también han presentado informes y documentación muy rigurosa y veraz de estas fumigaciones diarias (7).
La investigación del Dr. Kiburn muestra claramente que los productos químicos producen serios perjuicios para el cerebro y, por tanto, para la función cognitiva. las sustancias y Preparados Químicos, sobre todo el aluvión diario de productos químicos tóxicos, durante muchos años, puede dañar nuestra capacidad para pensar con claridad. El doctor Kilburn, en el libro: "Lesión Cerebral Química" (publicado en 1998):
La preservación del cerebro representa la única posibilidad de supervivencia para el género humano. Se han encontrado en muchas partes del país y en muchos pacientes que sus funciones estaban erosionadas seriamente por los productos químicos, productos que se han introducido en el medio ambiente, básicamente, en los últimos 50 años (18).
Parece casi increíble que millones o miles de millones de personas puedan mirar al cielo y no notar los cambios dramáticos que han tenido lugar, por ejemplo, desde mediados de la década de los 90. Entonces nuestro cielo era de un azul magnífico. Las nubes eran una hermosa variedad de formas. El sol era glorioso. Pero las personas menores de 30 años, no podrán tener un verdadero sentido de lo que había. La mayoría de ellos están demasiado ocupados con mensajes de texto o hablando en sus teléfonos celulares.
Otra persona valiente es el Dr. Michael R. Castillo, que sigue ocupándose de la cuestión de la toxicidad Chemtrails, ha escrito artículos acerca de los peligros más graves de Chemtrails. El Dr. Castillo también ha escrito un documento sin precedentes, la Declaración Universal de Ley de Preservación de la Atmósfera [UAPA]. Este documento ha estado en el Congreso desde 2008, pero está bloqueado en la comisión. La única manera de que se aprobara esta legislación sería teniendo unos verdaderos representantes en el Congreso que nos representasen a los ciudadanos y no a los grupos corporativos. Ver:
http://anticcorruptionsociety.files.wordpress.com/22010/04/the-unified-atmospheric-preservation-act.pdf
Notas:
3. Carole Pellatt. Connections. “What’s going on in the air? Yes, we are being sprayed.” Aug. 8m 2007: http://homepage.mac.com/carolepellatt/yeswearebeingsprayed ; and http://homepage.mac.com/carolepellatt/MATRIX/INDEXCHEMTRAILS.html
5. March 12, 2010: www.lightwatcher.com/chemtrails/text/faa_confirms_Chemtrails. An interesting conference at the University of California, San Diego [UCSD], “Atmospheric Aerosols: Health, Environment, and Climate Effects” addresses some of the cardio-vascular increases due to “atmospheric aerosols” but these academics never use the word Chemtrails. Yet, satellite photos they show clearly indicate the atmospheric impact of Chemtrails. See: Jan. 31, 2008: UCSD: www.youtube.com/watch?v=ztHV5RF-xyw
7. See: www.newyorkskywatch.com; www.californiaskywatch.com ; www.arizonaskywatch.com
18. www.neuro-test.com/aboutKilburn/aboutKilburn.html
En el siguiente vídeo podréis ver diferentes maniobras aéreas de fumigación y cómo los aviones apagan y encienden los rociadores de aerosoles. Unos aérosoles que, al contrario que los contrails (la combustión del keroseno), perduran en el cielo durante mucho tiempo, covirtiendose en densas nubes.



Fuente: Antimperialista

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