25 ago. 2011

Buena noticia: el poder está perdiendo el control por culpa de Internet. Cebrián al servicio de Bilderberg.

El domingo pasado 21 de agosto, el diario que hace tiempo dejó de ser independiente publicaba a doble página, en sus páginas centrales, un artículo titulado:
“La Red le adoctrina con su propio credo, si usted se deja”

Huelga decir que El País no considera que adoctrina. Me parto.  Sólo vemos la paja en el ojo ajeno.

El texto, firmado por Carmen Mañana,  aparenta informar sobre los peligros de la red y advierte al lector que los buscadores de Internet no proporcionan una información objetiva sino que la seleccionan para nosotros según lo que cada buscador considera que son nuestros intereses y gustos.
Hasta ahí, todo va bien: la joven periodista parece estar preocupada por los filtros que provocan nuestra desinformación y, añade, debemos saber que, lo que aparece en nuestra pantalla, no es idéntico para todo el mundo sino que es producto de una selección según un criterio que ignoramos. Muchas gracias Carmen, un placer saber que muchos se preocupan por la calidad de nuestras búsquedas cibernéticas.  
Sin embargo, seguimos leyendo y Mañana, para enriquecer su investigación, busca apoyo en expertos en la utilización de las redes sociales. Y ¿quiénes son estos expertos? ¿Defensores de los derechos de los usuarios de Internet? ¿Defensores de la privacidad de los datos que metemos en la Red?  Nooooooo. Son:

Eli Pariser, asesor de Obama en el manejo de las redes sociales, es decir el que le dice cómo puede utilizar Facebook, Twitter y demás para adoctrinar a sus electores y Enrique Dans, sí, el creador del movimiento 15M, el neoliberal al servicio del anarcocapitalismo.
Sin solución de continuidad, la periodista pasa de la preocupación por  la falsa objetividad de la Red a alzarse en portavoz de dos auténticos monstruos de la manipulación mental vía redes sociales. Este atrevido salto está tan bien hecho que pasa desapercibido para un lector no entrenado.

Y ¿cuáles son las preocupaciones de estos dos maestros en manipulación?
Dicen estar muy preocupados porque la gente, al escoger sus fuentes de información en la Red, se pierde la variedad de opinión que existe. Asombroso. ¿Desde cuándo los asesores presidenciales se preocupan de que tengamos una información contrastada y variada? Seguro que Pariser y Dans no están preocupados por los miles de personas que sólo ven la FOX,  o siempre leen el ABC y nunca buscan en la Red otras formas de contar la actualidad. 
Como excelentes profesionales de la manipulación que son, intentan disfrazar de generoso interés lo que es, simplemente, la irritante constatación de que, por culpa de la Red,  -yo diría gracias a la Red- mucha gente que piensa está escapando de la información oficial, es decir del adoctrinamiento del poder.  Aparentan lamentar que los cibernautas  tienen una información sesgada al limitarse a sus blogs y foros preferidos cuando, en realidad, están furiosos de no poder controlar a la gente como antes, cuando no había más que los medios de comunicación de masas, todos al servicio del poder.

La única sugerencia de la doble página que sí considero importante es la tímida propuesta de Antonio Gutiérrez-Rubí[1] de introducir la encriptación de nuestra identidad cuando navegamos como derecho y servicio, un derecho que, por supuesto,  ni Pariser ni Dans siquiera se plantean.

Eli Pariser tiene la desfachatez de decir que las redes sociales “deben ayudar a poner en circulación las noticias y hechos importantes desde el punto de vista cívico.”
Le falta precisar qué es importante desde el punto de vista cívico: las matanzas de la OTAN en Libia? las energías libres? la corrupción del sistema financiero? la falsa bandera de los atentados? las vacunas letales obligatorias? O más bien lo que el poder quiere que la gente crea para vivir asustada y obedecer ciegamente a todo lo que se le diga.
En la siguiente frase, Pariser sugiere: “Tal vez Facebook debería tener un botón de Importante además del de Me gusta, de tal forma que Genocidio en Darfur pueda tener la misma visibilidad que He hecho una tarta “. Ahí  se te ha visto el plumero majete.  Genocidio es indispensable. Por Dios, ¡qué  ejemplo fuiste a buscar! ¡Qué mente obscena!  El sueño de Pariser es meterse en nuestra intimidad y, a toda costa, llenarnos la vida de guerra, muerte  y destrucción.
Más claro, imposible. Pariser quiere corregir el molestísimo libre albedrío de la gente e informarnos de lo que DE VERDAD  es importante. Pero no hay que preocuparse, es por nuestro bien.
                      
Como ya comentamos anteriormente, si Cebrián ha sido invitado a participar a las reuniones del grupo Bilderberg es porque obedece y complace a los que dirigen este mundo. Su complicidad lacaya con la destrucción de Libia por las fuerzas de la OTAN y la ocultación del sufrimiento padecido por el pueblo libio  ha sido  un indignante y manifiesto ejemplo de ello. Este domingo pasado, el genuflexo Cebrián ha vuelto a ponerse al servicio de los amos del mundo: el gran tema de preocupación de la última reunión en Suiza fue cómo controlar la libre circulación de la información en Internet; y lo ha hecho disfranzándolo de “hay que proteger a los usuarios de la información sesgada que brinda la Red”.
Conviene prestar atención a lo que publica El País en su edición de los domingos, porque es el mayor tiraje de la semana y de toda España: solía alcanzar hace unos años el millón de ejemplares. El contenido de El País del domingo es cuidadosamente  seleccionado, pues saben que lo leerá mucha gente.
Señores Cebrián, Pariser y Dans:
La gente está harta de vuestras mentiras. Ya no os necesitamos para saber cómo funciona este mundo y no lo podéis soportar. Los curiosos nos buscamos nuestras fuentes de información realmente independientes y los pasotas, pasan en moto de vuestras manipulaciones. Queréis controlar los chats de Facebook para poder atornillar las mentiras del poder en las mentes de la masa, pero no servirá de nada porque ya somos demasiados los que nos hemos dado cuenta.
El deseo de control es directamente proporcional al miedo padecido.  Esta es una gran noticia que debemos celebrar: los amos del mundo tienen miedo porque están perdiendo el poder y, tal vez, de forma irrecuperable.

Fuente: nomoriridiota

1 comentario:

  1. Cebrián se cree un Mesías, e incluso progre. En el fondo es un empresario más, al que le ha salido rana la historia, y que tira de su "progresismo" para justificar todo lo injustificable que hay en él, que es mucho, utilizando sus medios para ello y a todas sus marionetas, que son muchas y muchas de ellas bien pagadas. El diario "El País" se ha convertido en un detritus más y en parte gracias a este tipo, que además se permite darnos lecciones de moral o de presunta moral.
    Un saludo.

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