27 jul. 2011

El hedor de las cloacas Así se instaura el Nuevo Orden Mundial El Mossad, la CIA y la OTAN atacan a la democracia en Oslo, Noruega



Como otras veces, en los ataques terroristas del 22 de julio, aparecen informaciones e indicios que permiten sospechar de que los atentados han estado perpetrados por las cloacas del Mossad, la CIA y la OTAN, esa coalición de la muerte. El periodista de investigación Wayne Madsen informó el domingo 24 de julio de que Anders Behring Breivik, el solitario pistolero autoinculpado de los ataques, es sionista y francmasón. Dice Madsen: "Anders Behring Breivik, sospechoso de la matanza de más de 80 personas en el campamento que las juventudes del Partido Laborista realizaban en una isla noruega y del atentado con bomba de Oslo, es calificado por los media como fundamentalista cristiano, pero es un masón y un defensor de islamófobos sionistas tan extremistas como Pam Geller y Richard Pipes".

Ello no inculpa directamente al Mossad, pero es una pieza más del puzzle que se nos plantea, y hace que las piezas encajen.

Me precipité diciendo que el Mossad estaba detrás de los ataques de Oslo. Olvidé mencionar a la sibilina CIA y a la OTAN como sospechosas de los asesinatos. No se trata sólo de un atentado sionista, sino de un delito del conjunto del "eje del mal" que oprime las democracias occidentales: la astuta CIA, el pérfido Mossad y la ilegal OTAN, todos cuyos intereses estaban siendo amenazados por el gobierno democrático de Noruega.

El periodista e investigador Webster G. Tarpley muestra en su artículo "Norway Terror Attacks, a False Flag" que
Noruega estaba a punto de cancelar en el mes de agosto sus misiones de bombardeo en Libia, apartándose de ese crimen de guerra evidente. Tarpley también señala el hecho de que hay testigos que informaron de que había dos pistoleros en la escena del crimen de Utøya, lo que contradice un golpe terrorista de un «asesino solitario». Tarpley prosigue: "La presencia de un segundo pistolero destruye, sin duda, la teoría del asesino solitario y la convierte en incontrovertible conspiración criminal, algo que los medios de comunicación tratan de ocultar. En Noruega, las informaciones sobre un segundo hombre armado persisten 36 horas después de los atentados, hasta el punto de poner en tela de juicio la versión oficial.

Noruega se postuló como enemigo democrático de Israel por apoyar la pretensión palestina de convertirse en estado de pleno derecho en Naciones Unidas el próximo mes de septiembre; y también se convirtió en enemigo de la CIA y de la OTAN porque abandonó la conquista de los campos petrolíferos de Libia.

Noruega ha sido atacada por las cloacas de la CIA, la OTAN y el Mossad, por negarse a secundar sus agendas globales. Calculaban matar dos pájaros de un tiro obligando a Noruega a secundar a Israel en Palestina y a la OTAN en Libia. Lo que vemos es una parte de la estrategia de tensión internacional, que se libra en Noruega.

Durante la Guerra Fría, la red secreta Gladio de la OTAN perpetraba en ciudades europeas ataques de bandera falsa, operaciones encubiertas de las que se culpaba a grupos izquierdistas y con las que se pretendía crear terror. Los principales beneficiarios de esos ataques terroristas eran las fuerzas de seguridad del gobierno, los servicios de inteligencia y las coaliciones políticas gobernantes.

Pero parece que la violencia y el terrorismo de Estado no silenciarán al pueblo noruego ni a su gobierno democrático. Después de los ataques, el primer ministro noruego, Jens Stoltenberg, dijo: "Nadie nos hará callar con bombas. Nadie nos hará callar con disparos. Nadie nos impedirá ser noruegos mediante el terror. No van a destruirnos. No van a destruir nuestra democracia ni nuestros ideales de un mundo mejor."

Dios bendiga a Noruega y Dios bendiga a la libertad. Los criminales de la CIA, el Mossad y la OTAN pagarán por su delito contra personas inocentes y contra el pueblo.

Existe un modo de acabar con el terrorismo de Estado: buscar la verdad y contarla, escribirla, gritarla. No es inevitable ser esclavos de los terroristas de Estado. No debemos rendirnos ante el miedo que provocan, ni a la presión de la ignorancia, a esa mentalidad borreguil que nos llamará conspiranoicos porque no tenemos pruebas fehacientes de que el Mossad y la CIA estén dirigidas por criminales. Y una mierda. Tenemos miles de pruebas de que los mayores terroristas del planeta están en el Mossad, en la CIA, en el MI6 y en otros servicios de inteligencia occidentales. De que están aniquilando las naciones libres, la libertad de expresión y los derechos humanos más elementales.

Madsen escribe: "Con tantos indicios que implican al Mossad en los ataques a Noruega, debemos investigar cualquier contacto sospechoso con israelíes o simpatizantes israelíes".

Contar la verdad es una tarea que todos debemos suscribir. Para explicar unos asesinatos y unos ataques terroristas con motivación política tenemos que sepultar la absurda teoría del "pistolero loco y solitario"; sencillamente porque no es cierta. Los conspiradores políticos de los Estados son responsables de los ataques de Oslo y de otros ataques terroristas en Estados Unidos y el mundo occidental.

No podemos dejar impunes a los sinvergüenzas de la OTAN y a los malvados del Mossad y de la CIA por el asesinato de gente inocente. Para hacer justicia, se debe contar la verdad que hay tras la escenificación oficial los ataques terroristas. Hay que hacerlo cuanto antes, en una voz lo más alta posible y tanto como se pueda.

SAMAN MOHAMMADI
Toronto, Canadá
(Enlace a la fuente original, en inglés)

NOTA: Ácratas respalda el contenido del artículo, aunque olvide la peste a mierda del MI6 británico. Mohammadi es una más de las miles de voces que se alzan en el mundo para denunciar y tratar de detener la sangría humana que los genocidas, que se autoerigen en dueños del mundo, están perpetrando para establecer un nuevo orden mundial en la Tierra, un infierno eterno en el que sólo habrá unos pocos amos y 6.500 millones de esclavos. (Twitter hashtag: #nwo)

Fuente: Acratas

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