21 jul. 2011

Aparece muerto el periodista Sean Hoare

Hace poco relató a «The New York Times» que durante su etapa en el diario, las escuchas de los mensajes de voz de teléfonos ajenos eran una práctica habitual. «Coulson me instó activamente a hacerlo», dijo. «Que ahora Andy venga diciendo que no estaba al tanto de ello son gilipolleces». El ex responsable de prensa de Cameron siempre ha defendido que nunca supo de estas técnicas.
 


El periodista Sean Hoare, el primero que relacionó a Andy Coulson –ex jefe de prensa de David Cameron– con las escuchas ilegales del «News of the World» fue ayer hallado muerto en su casa de Watford, (sureste de Londres).

El periodista trabajó con Coulson en «The Sun» y en el dominical durante largo tiempo, pero fue
despedido en 2009 por sus problemas con las drogas y el alcohol. Su discurso con respecto al escándalo nunca dejó indiferente a nadie.

La historia que se va construyendo día tras día no está dejando en buen lugar a los lugartenientes del magnate australiano y tampoco a Cameron. El «premier» pensaba que su viaje a Suráfrica para potenciar las relaciones comerciales entre ambos países le iba a dar un respiro, pero nada más lejos de la realidad.

La Prensa ya no es la única que le pone en evidencia. El propio Paul Stephenson, que el domingo renunció como responsable de Scotland Yard, también dejó una puerta abierta a la crítica al insinuar sin muchos tapujos que su comentada relación con Neil Wallis, un ex subdirector del dominical que estuvo trabajando como asesor de la Policía, es menos grave que la que mantenía el «premier» con Andy Coulson.

Sin duda, la posición de Cameron es complicada porque está más manchado de fango de lo que se pensaba en un principio. Hay demasiadas facturas de cafés e invitaciones a su casa de campo que ahora evidencian sus amistades peligrosas.
A pesar de que hoy no estará en la Cámara de los Comunes para escuchar a Rebekah Brooks, a Murdoch y a su hijo James, al «premier» no le ha quedado más remedio que regresar a Londres para ampliar un día más las sesiones en el Parlamento antes del cierre por vacaciones. Mañana estará en Westminster para debatir el asunto. Eso sí, en la agenda no habrá «preguntas al primer ministro» como marca la tradición.

El subcomisario jefe de la Policía Metropolitana de Londres, John Yates, dimitió ayer por el caso de las escuchas ilegales, un día después de que lo hiciera su jefe, Paul Stephenson. Yates estuvo a cargo de la primera investigación policial de los pinchazos telefónicos, iniciada en 2006, pero en 2009 la dio por cerrada y consideró que no era necesario reabrir la pesquisa. La posición de Yates era insostenible tras la dimisión de su jefe.

Fuente:minutodigital

Nota Blog: Vaya otra casualidad de esas que son dificiles de creer.

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