30 jun. 2011

La tragedia griega y la responsabilidad de los ciudadanos. Encima culpan a los griegos de los excesos del capitalismo

Está de moda invocar las tesis de Max Weber sobre la responsabilidad social de los ciudadanos. En síntesis, los herederos de esas teorías que analizan el protestantismo y las derivadas de la responsabilidad colectiva, tratan de culpabilizar a los ciudadanos de Grecia, Portugal, Irlanda y España de haber llevado un tren de vida inadecuado que les ha conducido a una situación de quiebra económica o de enormes deudas.

Estas posiciones tienen un fallo de partida. Si los gobernantes no ejercen la responsabilidad de la transparencia, de forma ejemplarizante, es imposible que los ciudadanos ejerzan su responsabilidad desde unas bases de información falsas.Hay que salir al paso de estas afirmaciones, porque el colmo es que los
ciudadanos de estos países que están (estamos) pagando las consecuencias de una crisis financiera inducida por los gestores de los mercados, sean culpabilizados del castigo inmerecido que reciben.



Primero. El giro del capitalismo y la democracia representativa generó una confianza en que los ciclos económicos habían desaparecido. Los ciudadanos escucharon explicaciones que se han demostrado falsas. Desde los poderes públicos y desde los sectores financieros se les empujó a contraer deudas para satisfacer las demandas de producción de los mercados que necesitaban híperconsumidores mientras sus sueldos, los de los ciudadanos, no crecían.



Por el contrario, las estadísticas han confirmado que con gobiernos socialistas, en el caso de España y Portugal, las desigualdades salariales han aumentado de forma dramática para los ciudadanos comunes.

Segundo: nadie advirtió a los ciudadanos, que carecen de la información y la formación adecuada para tener un criterio independiente, de los riesgos que contraían al endeudarse con una vivienda o con gastos inducidos por los mercados.

Tercero: los habitantes de la Europa del Norte han empezado una campaña de naturaleza xenófoba contra los vecinos del sur, tratándonos de irresponsables. “La Europa del norte trabaja, mientras la Europa del sur duerme”. Han ocultado las enormes diferencias salariales de los vecinos del norte respeto de los del sur; sus planes de pensiones, sus servicios, sus infraestructuras. La calidad de las empresas en las que el trabajador es respetado por su formación.

Ahora, dirigentes corruptos como los conservadores griegos, que falsificaron las cuentas publicas, no son procesados ni castigados, en cambio los ciudadanos se someten a un plan dramático de ajuste que sacrificará por los menos el bienestar de una generación.

Y para justificar toda esta barbarie capitalista se culpabiliza a los ciudadanos de haber vivido por encima de sus posibilidades.



¿Cuáles son las posibilidades que se auto adjudican quienes han evadido los capitales, quienes tomaron decisiones para su provecho personal empujando a los ciudadanos al consumo para aumentar la producción?



Es un sarcasmo que no podemos tolerar porque conduce a convertir a los griegos en esclavos de los mercados.

La corresponsabilidad de la que empezó a hablar Max Weber requiere transparencia política, información ciudadana y que los primeros responsables sean ejemplarmente los gobernantes.

Fuente: Carlos Carnicero

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