La Ley Habilitante en la Alemania nazi; la Ley Patriota en la América de Bush o la Ley de Partidos en la España monárquica, son sólo algunos ejemplos de la aprobación de leyes profundamente antidemocráticas, con la excusa de la "lucha contra el terrorismo".
Independientemente del grado de infiltración o de control que los estados capitalistas ejercen o han ejercido sobre ETA o al-Qaeda (que no dudo en que sea prácticamente total), estas organizaciones han sido de gran utilidad a los gobiernos de dichos estados, para introducir leyes de carácter fuertemente represivo contra el pueblo.
Las organizaciones que han usado como método de lucha, el llamado terrorismo espectáculo, han beneficiado más a sus supuestos enemigos que a la causa que decían defender. No reconocer o negar este hecho, es entrar en el juego del sistema capitalista, interesado en la pervivencia de este tipo de organizaciones (incapaces de poner en jaque los pilares del sistema), para justificar la introducción de medidas dictatoriales contra la mayoría de la población.
El incendio del Reichstag fue la estrategia usada por el partido nazi, para eliminar a la oposición política y hacerse con el control total del Estado. Amparándose en la excusa de la lucha contra el terrorismo, se aprobó la Ley Habilitante, que declaraba ilegal al Partido Comunista. Esta ley era justo lo que Hitler necesitaba para hacerse con la mayoría absoluta en el Parlamento Alemán. Una historia, que con otros actores similares, se parece mucho a lo sucedido recientemente en el País Vasco, en las últimas elecciones vascas.
En el siguiente enlace podrás encontrar otro vídeo sobre la gran farsa del incendio del Reichstag.
http://www.youtube.com/watch?v=y9lbNytDmKo
Fuente: Antimperialista






